Christopher Culver
La mayoría de los murales en la catedral ortodoxa se han marchitado y necesitan obras restaurativas. Dado que la catedral fue construida en los 1920, la condición de los murales pone en evidencia de manera muy triste el efecto que tienen unos pocos rayos de sol y grandes cantidades de velas e incienso en menos de un siglo. Los mosaicos, por su parte, están en condiciones mejores.
Este verano descubrí otra parroquía, la de SS. Constantino y Elena. La iglesia que hoy existe fue construida durante la década actual, y sus murales son luminosos y colorosos.
También es interesante la iconostasis de la iglesia que consiste por la mayor parte en íconos pintados en vidrio.
Una fuente famosa de íconos en vidrio es el monasterio en las afueras del pueblo de Nicula, cerca de Gherla. Aquí pasé una semana de insomnio y hambre. Desgraciadamente no me permitieron sacar muchas fotos.
El monasterio es mejor conocido por su icono milagroso de la Madre de Dios con Niño que lloró durante un mes en 1699.